El Once Correntino: la Tragedia Ferroviaria que enlutó a Corrientes y sacudió a la Argentina

Por: Ibarra H. Ariel. Profesor en Historia, correntino, aficionado al mundo ferroviario

En nuestra memoria reciente tenemos la tragedia ferroviaria de Once, siniestro que se llevó la vida de 51 personas, a causa de la colisión del tren de la línea Sarmiento, en la plataforma de estacionamiento de la terminal de Once, ocurrida en la Provincia de Buenos Aires en el año 2012, hecho en el cual solo se encuentran dolor, tristeza, desolación y búsqueda permanente de justicia por parte de los familiares.

Sin embargo, en la historia de nuestra provincia, hace más de 70 años, también contamos con una de las tragedias de trenes más grande de nuestra Argentina ocurrida en la localidad de La Cruz, Departamento de San Martín, Corrientes, en el año 1947 con repercusión a nivel nacional, solo que entonces no existían Facebook, Twitter ni Google para difundirlo, vaya asincronía histórica.

Corría el año 1947, se aproximaba la nacionalización de los ferrocarriles durante la presidencia de Juan Domingo Perón, y el paso por Corrientes de los Ferrocarriles estaban en pleno desarrollo, circulando permanentemente por las vías trazadas, con vagones de pasajeros como así también con vagones de carga. La tragedia sucedida en suelo correntino inicia su historia el día 14 de junio de 1947, cuando partió el Ferrocarril Nordeste Argentino desde Federico Lacroze – Buenos Aires con destino a Posadas – Misiones.

Siendo el día 15 de junio, luego de su paso por la provincia de Entre Ríos, al promediar la tarde, y estando la formación ya en nuestra provincia a poco de llegar a la Estación de la Cruz, a las 19:30 hs ocurre lo imprevisto, una vaca se cruzó en plena vía, y , teniendo en cuenta la época del año, sabiendo que el día se acorta y que en estos tiempos la luz del sol se pone en el ocaso tempranamente, probablemente el maquinista no habría divisado al animal, o de lo contrario se cruzó repentinamente, lo que no dio tiempo al frenado ni maniobra alguna, lo que llevó al descarrilamiento de la formación, provocando daños de gravedad en la locomotora (volcada por completo), el furgón y tres vagones, entre ellos el vagón de primera clase, donde viajaban parte de los sectores sociales más pudientes.

El desastre ya había ocurrido, el saldo fue de 18 muertos informados oficialmente por la policía de la provincia de Corrientes, con 45 heridos de gravedad. El protocolo de emergencia que se había implementado fue improvisado, instalando carpas sanitarias hasta que llegaran las ayudas de las ciudades de Santo Tomé, Paso de los Libres, Monte Caseros, Corrientes Capital, inclusive de la provincia de Buenos Aires. Pasado tres días de aquel fatídico 15 de junio, aún faltaban identificar a cuatro cadáveres, presumiblemente debido al estado deplorable en los que se encontraban los cuerpos de los viajantes.

Y con muchos heridos graves distribuidos en sanatorios y hospitales de la zona, otros tantos enviados a Buenos Aires por vía aérea. Asimismo, desde la Capital Federal enviaron elementos sanitarios a La Cruz con un equipo de ocho médicos y Personal de la Secretaría de la Salud Publica, según lo detallaba el Diario Litoral de Santa Fe, fechado el miércoles de 18 de junio de 1947. Es extraordinario reavivar esta historia ferroviaria, ya que inclusive llegó a la Legislatura Correntina sancionando con fuerza de Ley N° 1241/1947 la autorización al Poder Ejecutivo a cargo del entonces Gobernador radical Blas Benjamín de la Vega a “invertir hasta la suma de cuatro mil pesos m/n., para la atención de los traumatizados existentes con motivo del accidente ferroviario ocurrido en la localidad de La Cruz (Departamento de San Martín)”, dando socorro de esta manera a los siniestrados.

Mientras tanto el tétrico hecho llego también a la Cámara de Diputados de la Nación, donde el diputado José Emilio Visca propuso un proyecto de ley para dar una asistencia económica a través del Poder ejecutivo, por el monto de $2.000.000, destinados a las víctimas de la catástrofe ferroviaria, como así también a sus familiares.

A partir de los párrafos precedentes se puede apreciar la unión de provincia y nación, frase muy en boga en estos tiempos, para dar respuesta a este lúgubre siniestro ferroviario, que es parte de nuestra historia provincial, un hecho que debería ser recordado todos los 15 de junio de todos los años, porque fue un día triste para toda la nación, que se vio reflejado en los medios nacionales de entonces, diarios importantes como “El Litoral de Santa Fe” o “El Orden” como tantos otros son solo el ejemplo de la repercusión y del impacto que tuvo, y que hoy tenemos la posibilidad de conocerlo a través de la escritura histórica. Por todo lo anterior, que el 15 de junio no sea un día más en nuestra historia provincial. –

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